EL "MOBBING" O ACOSO MORAL EN EL TRABAJO
Desde hace algunos años se viene hablando del acoso
moral como un problema propio de nuestros tiempos. El fenómeno,
sin embargo, no es nuevo ; lo nuevo está en la intensidad
y difusión que ha alcanzado, en la mayor sensibilidad
frente a los derechos que vulnera y en el mayor conocimiento
de sus efectos. El número de sitios WEB dedicados al
tema es considerable y los títulos de algunos artículos
que ellos contienen, son reveladores: "cuando trabajar
puede ser un infierno","la lenta y silenciosa alternativa
al despido", "acoso moral otra forma de asesinar",
etc.
Los países que más han tratado el tema son los
europeos . En el Perú, aunque cada día es mayor
el número de victimas, todavía no ha merecido
la atención de los especialistas y aún no se le
da el tratamiento adecuado. Creemos que mientras no se reconozca
su existencia, se estudie su dinámica, se identifique
las modalidades y las consecuencias y mientras no se ayude a
la victimas actuales y potenciales a hacerle frente, esta forma
de violencia seguirá minando la salud de la organización
y la de sus miembros, con consecuencias graves para el individuo,
la institución y la sociedad en general..
Qué es el Acoso Moral?
El acoso moral tiene diferentes acepciones. Se le entiende
como "hostilidad laboral", "psicoterror",
"intimidación en el trabajo", "maltrato
psicológico", "violencia psíquica",
etc. Se le designa también con las palabras inglesas
"mobbing" y "bossing". Hasta ahora no existe
una definición del acoso moral común a todos los
países pero las definiciones elaboradas por algunos investigadores,
organizaciones, entidades públicas etc., echan luz sobre
sus elementos constitutivos.
El término "mobbing" fue utilizado por Konrad
Lorenz para referirse al comportamiento agresivo de grupos de
animales con el objetivo de echar a un intruso del territorio.
El origen de la palabra describe una acción colectiva
de un grupo de personas frente a algo o a alguien; una multitud
excitada que rodea o asedia a alguien o a algo. El psicólogo
alemán Heinz Leymann lo aplicó en la década
del 80 para designar al acoso de todo tipo en las organizaciones,
considerándolo como "un tipo de situación
de comunicación hostil y no ética dirigida de
manera sistemática por uno o mas individuos principalmente
hacia un individuo, quien debido al mobbing es empujado a una
posición desesperada e indefensa y mantenido allí
por medio de constantes actividades de mobbing". Se trataría
de una serie de actuaciones hostiles que, tomadas de forma aislada,
podrían parecer anodinas, pero cuya repetición
constante tiene efectos perniciosos. Desde entonces el termino
se ha generalizado.
La psiquiatra y terapeuta francesa Marie-France Hirigoyen,
utiliza el término "acoso moral" para referirse
a ciertas conductas de la vida cotidiana que constituyen una
forma de violencia perversa, a un proceso de maltrato psicológico
en que un individuo puede conseguir destruir a otro sin ningún
sentimiento de culpa por parte del acosador. En el campo laboral,
el acoso moral es descrito por ella como cualquier manifestación
de una conducta abusiva; específicamente, como "los
comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que puedan
atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad
física o psíquica de un individuo, o que puedan
poner en peligro su empleo, o degradar el clima de trabajo"
(2002:48 ).
Para los brasileros, el principal objeto del mobbing es hacer
el vacío a un trabajador, es decir, provocar su humillación
y su alejamiento definitivo del lugar de trabajo. La humillación
produce al trabajador "el sentimiento de sentirse ofendido,
despreciado, rebajado, sometido, vejado, constreñido
y ultrajado por otro ; le hace sentirse nadie, sin valor, inútil,
disgustado, perturbado, mortificado, traicionado, con vergüenza,
indignado y con rabia. La humillación causa dolor, tristeza
y sufrimiento"
La legislación sueca considera como mobbing, "
acciones recurrentes censurables o claramente negativas que
van dirigidas contra empleados concretos de manera ofensiva
y pueden tener como consecuencia la marginación de estos
empleados de la comunidad laboral" (AFS, 1993,17, citado
por Baron, 2001).
Blanco Barea y López Parada (2001) intentan una interpretación
jurídica del acoso y destacan dos elementos fundamentales:
La noción de un proceso de violencia y la relación
asimétrica entre dos partes , en la que una de ellas
se extralimita en el ejercicio del poder. Desde la perspectiva
jurídica hablan de una espiral que incluye los siguientes
actos:
1. La malicia y el terror ambiental. "Se inspira a uno
de los contratantes el temor racional de sufrir un mal inminente
y grave".
2. El dolo civil o transgresión del principio de la buena
fe, es decir, hay una intención de dañar, de incumplir
con el principio de la buena fe, con el deber de no causar daño.
Se convierte así en una dolosa conducta sancionable penalmente.
3. Tortura y trato degradante. Se produce por la extralimitación
en el ejercicio del poder y se caracteriza por el desprecio
hacia la condición de ser humano de la víctima.
4. Fraude a la ley. El acosador se encargará de tejer
una red a su alrededor que le permite, a través de todo
tipo de manipulaciones, injurias y engaños, cubrir su
finalidad anti jurídica de una cobertura legal refrendada
por esa red social, por lo que la conducta de acoso será
siempre un enorme fraude a la ley.
5. En este punto, daña la integridad moral de la victima,
quien puede presentar alteraciones psicológicas que afectan
la salud, por lo que debe exigir responsabilidad patrimonial
a la administración.
Los objetivos que busca el acosador son variados, pero predomina
la índole inmoral de los mismos. Puede tratarse de:
1. Obtener o consolidarse en el poder, eliminando a los que
pueden significar competencia.
2. Hacer daño por pura satisfacción y porque así
se siente mas importante. El acosador, al aniquilar la buena
reputación del otro, ante los demás y ante el
propio sujeto que sufre el acoso, se coloca en una posición
de superioridad.
3. Objetivos laborales, como forzar una renuncia eludiendo el
procedimiento de despido o, incluso, crear un marco de fuerte
competencia interna en los trabajadores para mejorar su productividad.
Factores que propician el acoso moral en las organizaciones
Por qué se produce el acoso moral en unas organizaciones
y no en otras , qué factores lo promueven.? Se han señalado
varias características presentes en organizaciones donde
se da el acoso :
1. Deficiencias en la organización del trabajo, en la
comunicación organizacional interna y en la gestión.
2. Problemas de organización prolongados
3. Cultura organizativa que aprueba el acoso moral o no lo reconoce
como problema
4. Empleo inseguro
5. Deficiencia en la política de personal y ausencia
de valores comunes
6. Factores individuales de diverso tipo.
Naturaleza de los medios y formas en que se lleva a
cabo el acoso
Los especialistas en el tema destacan la naturaleza perversa
de los medios y la multitud de formas en que el acoso es llevado
a cabo. Las manifestaciones concretas del acoso pasan de 50
( Leymann ,1997) ; Piñuel ,1992 ; Hirigoyen , 1999).
Estas formas de acoso se han detectado en estudios realizados
sobre actividades hostiles en Europa del Norte; advirtiéndose
que en otras culturas podrían utilizarse otras formas.
Leymann agrupa los efectos en cuatro rubros:
a. Acabar con la reputación personal:
- Desacreditar a la víctima. Se suele recurrir a la
calumnia, la difamación, las insinuaciones malintencionadas
que ridiculizan y humillan a la victima.
- Atribuirle sistemáticamente errores, despreciando
o criticado su trabajo en presencia de otros compañeros
o comparándolo con otro supuestamente mejor;
- Descalificar o poner en tela de juicio todo lo que la victima
dice y hace, conduciéndola progresivamente a dudar
de sus propias competencias profesionales.
- Criticar aspectos de la personalidad o la vida privada de
manera continua.
b. Afectar la situación laboral de la víctima
- Rebajar a la víctima asignándole trabajos
sin valor o utilidad alguna, por debajo de su competencia
profesional o de sus competencias habituales.
- No darle trabajo, aunque sus compañeros estén
desbordados
- Desvalorizar sistemáticamente el esfuerzo o éxito
profesional de la víctima o atribuirlo a otros factores
o a terceros
- Evaluar su trabajo en forma inequitativa o de forma sesgada
- Ampliar o dramatizar de manera injustificada errores pequeños
o intrascendentes.
- Negarle acceso a los instrumentos de trabajo
- Lograr que no se le promocione
- Empujarlo al error
c. Impedirle mantener contacto social.
- Apartarlo de los demás, instalarlo en un ambiente
sin ninguna función, sin contacto alguno, sin teléfono.
- Prohibir a los colegas que le hablen
- Atribuirle problemas psicológicos, llegando a tildársele
de enfermo mental.
- Aislar a la víctima, romper sus posibles alianzas,
hacerle creer que todo el mundo está en su contra.
La víctima suele quedarse sola, quienes presencian
la agresión se muestran cobardes o indulgentes, ya
que si apoyan a la victima se convierten ellos mismos en blanco
de las iras del agresor o agresores.
d. Restringir sus posibilidades de comunicarse adecuadamente.
- Rechazar la comunicación directa. El agresor evita
el diálogo, se niega a oír razones y a dar explicaciones
, lo que paraliza a la victima pues no se puede defender.
Efectos del acoso moral
Las consecuencias del acoso son variadas y afectan a la víctima
y a la organización. Estudios realizados entre personas
que declaran haber sido víctimas, encontraron síntomas
que incluyen problemas de memoria, dificultad para concentrarse,
depresión, falta de iniciativa, apatía, irritabilidad,
dolores en el pecho, sudoración, pesadillas, dolores
de estomago, perdida de apetito, llanto, dolor de espalda, etc.
Los psicólogos destacan el hecho de que el conflicto
continuo en que se ve inmersa la víctima desata una carga
tan elevada de impotencia que, conduce, en gran medida, a poner
en peligro la salud, llegando en casos extremos a autolesionarse
. El resultado es un daño difícil de reparar en
el estado de salud de la víctima (Baron, 2001). Hirigoyen
menciona que este acoso no produce la muerte directa, pero si
hace que el individuo pierda una parte de sí mismo. Esta
autora encuentra que, a diferencia de una crisis normal que
puede lograr extraer lo mejor de la persona, una situación
de violencia perversa, tiende a anestesiar a la victima , la
que, a partir de ese momento "sólo muestra lo peor
de sí misma" (pag. 49).
Los efectos en la vida social, familiar y en las relaciones
interpersonales también son considerables. Se derivan
de la exclusión, del rechazo del grupo, de la sensación
de haber sido traicionado por los propios compañeros,
de la incomprensión de la familia terminando en el aislamiento
total de la victima .
Las consecuencias también afectan a la organización
pues reduce la eficacia y eficiencia de la misma por la degradación
del ambiente laboral que origina y por la reducción de
la productividad de los trabajadores debido a la confusión
mental que genera. Afecta también la rentabilidad por
el costo que supone el ausentismo y la asistencia médica.
Los trabajadores llegan a sentirse mal , se reportan enfermos
y faltan al trabajo. La jurisprudencia lo considera por eso
como accidente de trabajo .
Sujetos activos y pasivos del acoso
El acosador puede ser un jefe, un subordinado, un compañero
de trabajo. No hay datos concluyentes sobre el perfil de la
persona que acosa. Algunos estudiosos señalan como características
que definen a los acosadores: la exagerada centralización
en sí mismos, la falta de interés y empatía
hacia los demás y la necesidad de aprobación y
triunfo. Se trataría, por lo general, de personas necesitadas
de admiración, reconocimiento y protagonismo.
En cuanto a los sujetos pasivos de acoso moral , algunos los
encuentran en los siguientes grupos: (a) personas brillantes,
atractivas y algo seductoras y, por tanto envidiables y consideradas
peligrosas o amenazadoras por el agresor, (b) personas vulnerables
o depresivas que son el blanco fácil del agresor, (c)
personas eficaces y trabajadoras que son vistas por el agresor
como futuros competidores o rivales .
Según Irigoyen, las victimas de acoso en el trabajo no
son personas afectadas de alguna patología o particularmente
débiles; en algunos casos, el acoso empieza cuando una
victima reacciona contra el autoritarismo de un superior y no
se deja avasallar. Su capacidad de resistir a la autoridad,
a pesar de las presiones, es lo que la señala como blanco.
El Mobbing en las instituciones de educación
superior.
El mobbing se da en todo tipo de organizaciones y las instituciones
universitarias no son inmunes a él; mas aún, en
los últimos tiempos, su incidencia en las instituciones
universitarias, públicas y privadas, parece haber incrementado.
No conocemos estudios sobre cómo opera o cuáles
son sus efectos en este tipo de instituciones , pero teniendo
en cuenta la naturaleza de la universidad y la misión
que debe asumir en este particular momento de la historia ,
tenemos que admitir que sus consecuencias podrían ser
devastadoras.
Como se sabe, la universidad es una de las instituciones mas
importantes de la sociedad actual. Las funciones que cumple
tienen que ver con la cultura, la ciencia, el desarrollo humano,
la formación profesional, la defensa de los valores fundamentales,
etc., factores que han determinado el mayor o menor progreso
de los pueblos. En la actualidad, la importancia adquirida por
el conocimiento como principal factor de producción y
las tensiones propias de la sociedad global plantean a la universidad
nuevas exigencias. Se espera que contribuya de manera eficaz
al desarrollo sostenible y al mejoramiento de la sociedad en
su conjunto.
Para permitirle el logro de sus objetivos, la Constitución
política del país ha conferido a la institución
universitaria el derecho a autogobernarse y ha consagrado dos
principios fundamentales: la autonomía universitaria
y la libertad académica . Aunque se espera que la universidad
funcione como verdadera escuela de democracia y que se rija
por los más altos valores académicos, lo cierto
es que está expuesta a los vaivenes del poder. Conquistar
el poder , incrementarlo y retenerlo, se ha convertido en el
factor mas importante de la dinámica institucional en
un buen número de universidades. Muchas de ellas, sin
estructuras adecuadas para la participación de los distintos
estamentos, y sin un nivel adecuado de cultura académica
y política en sus miembros, se han convertido en terreno
fértil para la concentración del poder en pocas
manos y para el mal uso del mismo.
Indagaciones parciales conducidas por la autora revelan que
en la universidad se dan todas las formas de acoso que los estudiosos
del tema han encontrado en otras organizaciones, pero adquieren
matices específicos por la naturaleza de las funciones
académicas y las peculiaridades del gobierno universitario
. Las formas de acoso mas mencionadas por nuestros entrevistados
son las que siguen:
- Aislamiento físico. Las víctimas son, prácticamente,
arrinconadas en algún lugar de campus, sin contacto
con nada y con nadie. Los colegas rehuyen todo trato por temor
a que recaigan sobre él las iras del acosador. En algunos
casos no se atreven ni a mencionar su nombre.
- La incomunicación. No se le comunica ninguna información
que pueda interesarle, no solo la referida a asuntos de la
vida institucional en general, sino la relativa a becas, conferencias,
seminarios, impidiéndole así tomar parte en
actividades universitarias que son propias de la tarea docente.
Después se invocará esto para negar la ratificación.
- Se le calumnia, difama e injuria sistemáticamente
.Se instala un sistema de información en el que cualquier
miembro de la institución se convierte en informante
y a través del cual sólo circula lo negativo
sobre la víctima.
- Se le niegan facilidades de investigación, cualquiera
que sea su importancia o trascendencia, así como la
posibilidad de difundir sus trabajos en las publicaciones
de la institución.
- Se le niega todo reconocimiento por la labor realizada
y, por el contrario, se le critica exacerbadamente, llegándose
a iniciar procesos disciplinarios por insignificancias.
- Se le niega carga docente y demás funciones , así
como la posibilidad de integrar algunas de las Comisiones
de la Universidad, por más que tenga la experiencia
o especialización requeridas.
Las prácticas que se acaban de mencionar no sólo
atentan contra derechos fundamentales del profesor como el derecho
al honor y la buena reputación, al libre desarrollo de
la personalidad, sino que restringe el derecho a la libertad
académica sin lo cual no puede haber una libre búsqueda
de la verdad ni una enseñanza de calidad. Mas aún,
pueden funcionar como una self fulfilling prophesy , es decir,
como una profecía que se auto realiza. Hirigoyen afirma:
" una vez que a la víctima se la saca de sus casillas,
no es extraño que se convierta en lo que pretenden convertirla".
En los últimos años hemos visto varios casos donde
la persona es tildada de emocionalmente desequilibrada y después
de sufrir el acoso por algún tiempo, no sorprende que
empiece actuar como tal.
Algo que se ha destacado en los últimos años
es el proceso de desarrollo humano y del aprendizaje de por
vida que la universidad debe alentar. El desarrollo humano supone
diferentes necesidades de aprendizaje que la persona debe satisfacer
a lo largo de la vida. Igualmente, las cambiantes necesidades
sociales y los dramáticos avances en ciencia y tecnología,
obligan a todos, especialmente a los profesionales de la educación,
a seguir aprendiendo. Todo esto exige la creación de
un ambiente institucional adecuado que lo propicie.
No se puede esperar altos niveles de desarrollo personal, como
se exigiría en un profesor universitario, si el clima
organizacional es adverso, si la institución, sistemáticamente,
le niega la posibilidad de satisfacer necesidades elementales
como son la necesidad de pertenecer, de auto estima, de aceptación.
Como decía Maslow, la gente tiende a oscilar entre el
afán de crecimiento y el de seguridad. Sólo se
arriesgará si se siente segura. Si el ambiente que lo
rodea es hostil y si no encuentra el mas mínimo apoyo,
será difícil que se aventure a nuevos proyectos
y búsquedas académicas. Mas aún, si no
le reconocen su trabajo, si descalifican sus opiniones, si ridiculizan
su posición, si le niegan facilidades para investigar
o publicar , difícilmente el profesor se sentirá
motivado para perseverar y dar lo mejor de sí .
La experiencia nos indica que el acoso en la Universidad puede
venir de colegas del mismo rango o nivel , que compiten por
reconocimiento o prestigio, o en situaciones críticas
cuando la competencia por una promoción o por ciertas
ventajas es más intensa. Pero la peor forma de acoso,
y la mas frecuente, se da cuando un superior jerárquico
aplasta con su poder a un subordinado. Es bastante conocido
que el abuso de poder ha existido siempre, pero no se ha analizado
suficientemente lo que ocurre cuando eso se da en la Universidad
y cuando los abusos de quien detenta el poder bloquean el trabajo
académico, entorpecen la creación intelectual,
interfieren en la libre búsqueda de la verdad. El acoso
no sólo puede destruir a sus victimas sino que , al hacerlo
a ojos y vista de los demás, buscando su complicidad,
afecta la cultura organizacional instituyendo un estilo de gobierno
pernicioso en el que autoridades y funcionarios llegan a ver
como normal utilizar la mentira y el miedo para dirigir, pudiendo
destruir a profesores y empleados con tal de alcanzar sus objetivos.
Resumiendo, las consecuencias del mobbing en la Universidad
van mucho mas lejos que en cualquier otra organización.
No sólo afecta la dignidad, la salud física ,
mental y emocional de los profesores , sino que impide a la
institución el cumplimiento de sus fines, con grave daño
para la cultura, la ciencia y la sociedad en general pues tiende
a deteriorar el clima institucional haciéndolo inadecuado
para el trabajo académico responsable. Mas aún,
crea condicionamientos difíciles de superar en los profesores;
los domestica, los reduce a un rol pasivo, sin disposición
ni capacidad para el juicio crítico, lo que significa
condenarlos a la mediocridad
.
Referencias
-
Ausfelder, Trude. Mobbing. El acoso moral
en el trabajo. Prevención, síntomas y soluciones.
Editorial Océano , Barcelona, 2002.
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-
Tunnermann, Carlos: "La Educación
Superior de América Latina y el Caribe en su contexto
económico, político y social", en Hacia
una Nueva educación superior, editado por CRESALC/UNESCO,
Caracas, Venezuela, 1997.